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Faltan envases y botellas para la industria

Desde noviembre las principales fábricas e importadoras del país no entregan botellas ni frascos de vidrio o bien lo hacen en cuotas que no alcanzan a abastecer la demanda. Esta situación se explica en parte por una baja en la producción de envases atada a las dificultades que trajo la pandemia a mediados del año pasado y en parte porque se estarían exportando a Brasil.

De hecho, desde la Federación Olivícola Argentina presentaron una nota dirigida al ministro de Desarrollo Productivo de la Nación, Matías Kulfas para que se le dé una pronta solución a este tema que afecta la rentabilidad del sector.

También el presidente de Federación Agraria Argentina (FAA), Carlos Achetoni, se hizo eco de la preocupación de los productores de las economías regionales de cara a la próxima cosecha de diferentes producciones, ante la falta de envases de vidrio, dada la restricción de oferta de producción local.

Achetoni reclamó en tal sentido: “Es necesario que se tomen medidas urgentes para evitar la situación de falta de envases. De lo contrario habrá consecuencias negativas en toda la cadena agroindustrial local”.

El federado explicó: “El aumento de la demanda nacional e internacional superó la capacidad de producción de las fábricas locales. Eso, sumado al incendio de una cristalera que agravó más la situación, y la falta de previsión de producción de las mismas, hace que hoy lo que se produce quede en manos de las industrias concentradoras y ni siquiera ellas logren cubrir sus necesidades”.

Perjuicios para el productor

Por tal motivo, señaló que el panorama es muy complejo. “Esta situación está provocando una acumulación de stock de materia prima que termina afectando al productor por la baja en el precio de sus productos. Hablamos tanto de vinos, como aceites de oliva y conservas de todo tipo de frutas y hortalizas, entre otros productos”, manifestó.

Finalmente, apuntó a la necesidad de habilitar mecanismos, al menos de manera transitoria, que favorezcan la importación de este tipo de productos hasta tanto se regularice la situación de las fabricas locales.

“Si no, los productores de materia prima sufrirán las consecuencias por falta de mercado y precios bajos que no alcanzarán a cubrir los costos; e indudablemente incrementará las distorsiones en toda la cadena productiva”, concluyó Achetoni.

Situación crítica para la industria del tomate

La situación de la industria del tomate, así como de otros productos frescos como puede ser el durazno en menor medida, enfrentan una situación crítica porque no sólo se pierde rentabilidad, sino que si no se envasa la producción no habrá producto, y la consecuencia se extiende hasta el consumidor final. Básicamente se consigue poco y caro y ese costo se trasladará al consumidor final.

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