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La demanda china por el sorgo sigue firme

Una de las voces que expuso sobre comercialización del sorgo en el Congreso Maizar 2021 fue el analista de mercados agrícolas Leandro Pierbattisti. Le asignó una perspectiva inmejorable al país con el cultivo.

En el caso del mercado mundial de sorgo tres países tienen un rol determinante en la demanda y China participa en un 80% de los intercambios comerciales.

El precio del maíz, aun con aranceles que impone China, era más barato que comprar granos en el exterior que en el propio mercado chino. Como una jugada para hacer valer su posición, el gigante asiático decide a hacer licitaciones y a partir de allí el mercado local se aviene a los precios.

Es así que cuando China comenzó a demandar sorgo Argentina no podía intervenir en ese comercio pues era un jugador de pequeño porte aunque de incipiente perspectiva en el futuro.

Pierbattisti señaló que la demanda seguirá activa pues cada año se suman nuevos pobladores orientales a la nueva estrategia alimentaria que desde hace algunos años ha encarado China.

Un elemento interesante que expuso el especialista es que el precio pizarra entre maíz y sorgo la diferencia entre ellos fue del 11% en promedio y luego se extendió a 22% pero hoy está solo a 5 dólares abajo respecto al principal competidor que es el maíz, con lo que se coloca en un atractivo commodity en perspectiva.

En el mercado del sorgo, Australia es un jugador muy importante. En esta temporada allí llovió mucho y hay una fuerte presencia de sorgos rebrotados y se reduce la expectativa de que el país de los canguros pueda mantener la participación del mercado que mantuvo estos últimos años.

Pierbattisti aseguró que Argentina seguirá vendiendo sorgo a China pero tendrá que poner esfuerzo en analizar qué ofrecen nuestros competidores, pues es sabido y compartido que en momentos de demanda activa los compradores compran lo que el mercado les ofrece. El vendedor exigirá una prima y en esto deberá anotarse nuestro país y producir teniendo estando atenta a los movimientos de muestran los mercados

“China seguirá comprando y Argentina estará allí. Si las especificaciones no cambian se seguirá asistiendo con volumen pero hay que exportar mejor apuntando a mejorar el precio FOB, entre otras especificaciones a las que se debe apuntar”, cerró.

Protocolo fitosanitario en el comercio con China
Omar Odarda es abogado pero hace muchos años que observa muy de cerca el recorrido que describe el mercado chino. “En China hay dos mercados de sorgo: el de forrajes y el de alcoholes. La producción local va a aguardiente y lo importado va a forrajes”, precisó el especialista.

Hasta 2008 China no conocía al sorgo como forraje y luego de un buen trabajo se consiguió un convenio desde 2014.

Odarda señaló que “en 2013 la presencia de un OGM pone alerta sobre la exportación de  maíz y allí es cuando China se fija en el sorgo. En poco tiempo pasa de 100 mil a 10 millones de toneladas”.

Los principales abastecedores de sorgo que tiene China son Australia, Myanmar y Estados Unidos. Y el segundo grupo lo integra Argentina, Nigeria y México. “En este lote de países solo Argentina y Nigeria ingresan sorgo para forrajes solamente. El resto de los ofertantes pueden hacerlo para los dos fine: forraje y alcohol”, cuenta.

El analista contó que la relación comercial por el sorgo entre Argentina y China comenzó mal, pues el Senasa puso el foco en el control en la calidad y estaba lejos de lo convenido y no se pudo cumplir.

“De allí comenzamos a mejorar. En 2020 460 mil tns y este año más de un millón de tns. No tenemos capacidad de lobby, en eso hay que trabajar y especializarse. Hay que despejar el horizonte respecto a la calidad, en el cumplimiento de convenios, en la presencia de taninos y como bien sabemos, en el transporte tenemos una desventaja por estar tan lejos de los puertos de destino”, razonó Odarda.

No se dice nada dañoso si se acuerda que China prefiere al sorgo de Australia y EU y bastante lejos de ese lote de vanguardia viene Argentina.

“Podemos cumplir lo convenido en 2014, podemos garantizar calidad y cumplir normas. Hay que actualizar normas, pues nuestro estándar quedó desactualizado”, aconsejó.

El sorgo argentino compite con el maíz de China, “y tenemos una ventana a contraestación para ingresar granos. No debemos perder el estándar logrado y no debemos dejar que ingresen oportunistas que puedan hacer caer lo conseguido”, advirtió el especialista.

Odarda trazó algunas líneas de trabajo urgente: “Necesitamos también regularizar nuestro acceso y actualización de los protocolos pero no caer en renegociar todo porque regresaríamos hacia atrás. En ese aspecto debemos mirar el acuerdo que México suscribió con China, y pararnos desde allí”.

Al cerrar, el expositor tiró: “Debemos mirar lo que ocurre con el maíz pues estos dos cultivos están muy relacionados. Y en China se trabaja en la sustitución de maíces, harinas de soja y otros por el sorgo y eso es una oportunidad”.

Al cierre lanzó un aliciente al decir: “Hemos construido una reputación de calidad y volúmenes entregados y hay que sostenerla y honrarla”.

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