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Bioagro finaliza los últimos ensayos de un insecticida a base de aceites esenciales

El producto Bioclamps, desarrollado por Bioagro S.R.L desde su laboratorio en Chajarí, ya se encuentra en la última etapa de ensayos a campo. Con el aceite esencial de naranja como ingrediente activo, logra controlar plagas de forma amigable con el medio ambiente.

La última innovación de Bioagro S.R.L. es Bioclamps, un producto cuya efectividad insecticida ya fue probada y que próximamente se encontrará disponible en el mercado argentino. Gracias a su composición de origen natural, no daña la salud humana, el medio ambiente, ni los organismos benéficos presentes en el ecosistema.

Hace poco más de un año en Bioagro comenzó a cocinarse la idea de desarrollar un insecticida a base de aceites esenciales, a partir de una investigación del área de desarrollo de la empresa. «Empecé a ver papers, buscando información sobre las fórmulas para poder concretarlo», explicó Cecilia Baeza, biotecnóloga de Bioagro, «armé una primera formulación con aceite esencial de naranja y las materias primas que tenemos disponibles».

Luego comenzó la investigación en laboratorio: a través de diferentes variables y controlando estrictamente las condiciones, se realizaron varias formulaciones a pequeña escala. Primero se buscó que el producto final sea el deseado, y luego se probó su poder insecticida. «Entonces hablamos con algunos productores con los que tenemos alianzas estratégicas para probarlo en campo», continuó Cecilia, «uno de ellos tenía un problema grande de mosca blanca en invernadero y en la primera aplicación se disminuyó la plaga entre un 60% y un 80%».

A partir de esas pruebas, se fueron ajustando las dosis del producto, para mejorar cuestiones sobre la consistencia del mismo y no solo su efectividad como insecticida. «Ahora seguimos probándolo en diferentes zonas y en diferentes producciones, con muy buenos resultados y finalizando la etapa de ensayos», dijo Ariel Piana, gerente y fundador de Bioagro, «esperamos lanzarlo al mercado en los próximos meses».  Actualmente la empresa está realizando los trámites de inscripción en el Senasa.

El innovador producto es inocuo contra la salud humana, tiene un bajo impacto sobre la fauna benéfica, y no tiene tiempo de carencia. Por lo tanto, puede utilizarse tanto para agricultura orgánica como convencional.

A diferencia de otros insecticidas biológicos que comercializa la marca, elaborados a base de microorganismos, Bioclamps tiene como principio activo el aceite esencial de naranja. En el caso de los primeros, las bacterias u hongos (o las toxinas que liberan) atacan a los insectos, colonizándolos y provocando su muerte. Por otro lado, los compuestos que forman al aceite esencial tienen actividad insecticida: provocan la muerte de los insectos de cuerpos blandos mediante deshidratación de la cutícula cerosa, asfixia, deformación de las alas o provocando la merma y viabilidad de los huevos (dependiendo de la plaga y el estadio de la misma).

Bioclamps es un producto pensado para todo tipo de cultivos, dependiendo en cada caso del avance de la plaga y las condiciones del mismo. Su eficacia ya fue comprobada para el control de cuerpos blandos, como ácaros, trips, arañuela, cochinillas, mosca blanca, y se han hecho ensayos sobre diaphorina citri (el insecto vector de la enfermedad de los cítricos HLB) teniendo buenos resultados.

El insecticida funciona al entrar en contacto directo con el insecto, su acción se evidencia en las primeras horas post aplicación y es recomendable realizar tres aplicaciones, una por semana. Además de su efectividad, el aceite esencial de naranja es un producto que se puede adquirir fácilmente en Entre Ríos, donde se encuentra Bioagro, una zona productora de cítricos y derivados.

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