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Los frigoríficos tienen pérdidas pese al alto nivel de faena

Pese a la alta oferta de ganado para faena registrada en lo que va del año, la situación de los frigoríficos asoma complicada en los números, principalmente producto de las complicaciones aparejadas con la pandemia del Covid-19.

Problemas logísticos, plantas que operan con menor personal, subproductos que no tienen valor y exportación a menores precios que en 2019, son algunas de las causas, tal como advierte Daniel Urcía, Presidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (FIFRA).

Las exportaciones de carne vacuna subieron 20% en los primeros siete meses del año

Pese a la alta oferta de ganado para faena registrada en lo que va del año, la situación de los frigoríficos asoma complicada en los números, principalmente producto de las complicaciones aparejadas con la pandemia del Covid-19.

Problemas logísticos, plantas que operan con menor personal, subproductos que no tienen valor y exportación a menores precios que en 2019, son algunas de las causas, tal como advierte Daniel Urcía, Presidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (FIFRA).

Los datos marcan que el promedio diario de faena de agosto cerró en 59.785 cabezas, un nivel alto que “ayuda” a amortiguar los mayores costos, producto de la pandemia.

“Llevamos 180 días operando con menos personal pero sin faltar en ningún momento al pago de los compromisos salariales. Se opera con ausencias, a lo que se suman problemas logísticos, para el traslado y el reparto de carne que generan costos adicionales. En este contexto el cuero no tiene valor y los demás subproductos precios muy bajos lo que empeora la ecuación. Todo eso se traduce en pérdidas económicas para las empresas”, explicó.

Algo similar expresó Carlos Riusech, presidente del Frigorífico Gorina: “La rentabilidad está afectada porque la industria adoptó protocolos muy exigentes en materia de prevención del Covid, primero en la zona del AMBA y hoy se está reproduciendo el fenómeno en las provincias. Hay mucha gente licenciada, pero por suerte no han habido brotes en la industria”, afirmó en declaraciones a Radio Led. Y agregó que el sector está “trabajando en breakeven (punto de equilibrio de costos e ingresos) y alguna industria puede estar inclusive perdiendo algo” pero cuando uno mira el cuadro general, no podemos quejarnos y somos muy optimistas”.

El empresario analizó que en los mercados de exportación, la buena noticia es que China muestra una estabilización (representa el 65% de la exportación vacuna), aunque Europa muestra “una volatilidad muy marcada”, con el valor de la cuota Hilton alrededor de US$ 9000 por tonelada.

En ese contexto, se espera un nivel similar de envíos al exterior que lo exportado el año pasado, de más de 800.000 toneladas. De hecho, en los primeros siete meses del año trepó un 20,2% en volumen, pese a la pandemia, con unas 327.804 toneladas peso producto, según informó días atrás el IPCVA (Instituto de Promoción de la Carne Vacuna), aunque con precios más deprimidos.

Foco en los cueros

Urcía añadió que a la situación se le suma la falta de respuesta del Gobierno al pedido de la industria de modificar el artículo 28 de la Ley al Impuesto al Valor Agregado, incorporando el numeral b.1 para que el servicio industrial que presentan las plantas de faena de animales estén gravadas con la misma alícuota que las especies citadas en el punto 1 del inciso a), es decir, las especies bovina, porcinas y aviar.

“El Poder Ejecutivo envío el proyecto de presupuesto para el año 2021. Nos hubiera gustado que se incluyera la modificación. Enviaremos notas a los legisladores solicitando que se incorpore la corrección que no acarrea costo fiscal y significa un paliativo para evitar saldos técnicos y mejorar el ambiente de ordenamiento. Esta solución se pidió durante el gobierno anterior y hoy, ante la caída del valor del cuero es indispensable que se realice”, afirmó Urcía.

En este punto resaltó, también, la importancia que hubiera tenido que se prorrogara el régimen de exportación de cueros crudos sin retenciones. “Se dio el caso de frigoríficos radicados en el NOA, los más olvidados por el sistema, que tuvieron que pagar derechos de exportación para honrar su obligación contractual”, explicó.

Y graficó que se exportó un contenedor con aproximadamente 1000 unidades (25.000 kg.) de cueros en US$ 18.000 y se tuvo que pagar un tercio en impuestos. “Con el resultado de esa operación se debían pagar todos los costos de salariales, de salado o la logística, entre otros. En conclusión, la pérdida fue total y lo más lamentable es la desazón que genera en todo el ambiente de una provincia que no se caracteriza por tener flujo exportador”.

Por último remarcó que el alto nivel de faena de bovinos y de porcinos, hace que el mercado interno este “muy bien abastecido”, por lo que se presume que habrá un mantenimiento de precios al consumidor.

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