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Carne vacuna: en promedio se consumen 54 kilos por habitante por año

El presidente Alberto Fernández anticipó esta semana la posible vuelta de un proyecto de cortes de carne “populares” para evitar que la variación del valor interno quede atada a los precios internacionales.

El primer mandatario deslizó la idea en el marco de su participación por teleconferencia de la presentación del plan integral de inversiones en las empresas del Consorcio de Exportadores de Carnes de Argentina (ABC), con una inversión de US$ 187 millones.

El plan busca duplicar las exportaciones, pero Fernández señaló que se debe trabajar con “responsabilidad” para preservar el mercado interno y que “los precios internacionales de la carne no se vuelvan precios locales”.

En Junín, consultado al respecto, el productor ganadero Gastón Paz expresó ante Grupo La Verdad que por el momento “no hay” más precisiones que lo indicado por el Presidente de la Nación “en el entorno” de la presentación de la industria frigorífica.

“Un conjunto de frigoríficos exportadores exponía una decisión de invertir aproximadamente 180 millones de dólares en el desarrollo de mejores plantas, básicamente de frío y de desposte”, dijo en principio Paz. “En ese contexto el Presidente plantea esta posibilidad, pero no hay mucha más información que esas palabras en la presentación que se hizo en General Pacheco”, agregó.

En otro orden Paz planteó que “habría que considerar” qué es popular.

“Anteriormente algunos cortes no tenían destino de exportación (los cortes delanteros del animal) y se los relacionaba con el asado. Hay que ver cuál es el valor que el consumidor está dispuesto a pagar por esto. Recordemos que Argentina tiene valores para todas las carnes vacuna. Los cortes de carne vacuna, relacionados con el resto del mundo, son los más baratos. También hay que tener en consideración que el sueldo de los argentinos se convierte hoy en uno de los más baratos del mundo”.

Posibilidades
Seguidamente, Paz sostuvo que “a veces nominalmente es difícil explicar esta situación porque va atada al poder adquisitivo de la población, a la inflación o al valor del dólar en un determinado momento. Hay cuestiones que hay que tener en cuenta con relación al valor nominal de la carne y al salario real de la población”.

Y acentuó: “Argentina está comiendo proteína animal en valores altos, como en cualquier país desarrollado del mundo. Estamos entre los países que más proteína animal comen, entre ella la carne vacuna a la que estamos refiriéndonos. La carne vacuna antes cubría el 80 por ciento de ese consumo, ahora cubre el 50 por ciento, dejando lugar al pollo y al cerdo. Se da un cambio de dieta que vino a sustituir una parte importante de la exportación al sudeste asiático. Ojo, esto no quiere decir que falte carne para la Argentina, pero debería ser central saber si vamos a tener una decisión de exportación”.

Por habitante, por año, en Argentina se consumen alrededor de 54 kilos de carne vacuna, una cifra bastante menor si se la compara con la de años atrás.

“Lo que come el consumidor de carne vacuna argentino, en general, es de animales livianos que no tienen destino de exportación. Argentina muestra una menor cantidad de kilos consumidos por habitantes por año, tenemos que buscar un equilibro para poner reglas claras con horizontes a largo plazo. Hay cuestiones a tener en cuenta, hay posibilidades para todos, pero debe haber una política definida y clara”, puntualizó el productor.

“El pollo y el cerdo encontraron lugar en las carnicerías, y eso también habla de una diversificación de la dieta del consumidor”, completó Paz.

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